Archive for the ‘Mis novelas’ Category

Mata al presidente, para abrir boca

Thursday, April 30th, 2009

Lee su primer capítulo.  Te garantizo que te va a enganchar.

En más o menos tres o cuatro semanas, publicaré a través de la editorial Bubok ”Mata al presidente“, una novela interactiva en la que quien decide el final es el lector. Se trata de la actualización de una novela que tenía ya perfilada en 1985 y que ahora he rehecho completamente. Una novela diseñada como un juego, basándome en la denominadaba hiperficción. ¿Qué es? Sencillo: la novela tiene 21 finales diferentes y en tan sólo uno el lector consigue llegar a la conclusión deseada.  Por no andarme más por las ramas, lo mejor es es que reseñe la sinopsis:

Rodolfo Barea es un periodista español que trabaja para la CIA y que, tras años como “durmiente”, recibe instrucciones de la organización para participar en una operación de gran calado que revertirá el resultado de las últimas elecciones generales celebradas en España.

Su sorpresa inicial se verá incrementada cuando su contacto le cuente el cometido que se le ha asignado: matar al presidente del Gobierno antes de que retire las tropas de Kirguizistán.

Mata al presidente” es una novela repleta de suspense en la que decidirás qué pasos debe seguir el agente secreto para lograr su objetivo. Según las decisiones que tomes, Barea alcanzará el éxito… o caerá en el más estrepitoso de los fracasos.

Diseñada como un puzle infernal, “Mata al presidente” proporciona al lector horas y horas de divertimento y emoción, ya que de los 21 finales propuestos tan sólo uno culmina con el triunfo de la misión.

Todo un reto. Y, aviso para navegantes, “Mata al presidente” también contiene una  ácida crítica  al mundo laboral del periodismo, un terreno que  conozco bien.

Mata al presidente” se podrá comprar online y ser recibida a domicilio con total comodidad desde Bubok, la propia editorial. 

Como veréis, a “Mata el presidente” le he abierto un blog para ella solita. Creo que se lo merece.

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El whisky del muerto
(Déjame que acaricie tu culo con mi barba)

Sunday, July 13th, 2008

 

Podéis leer el comienzo del Whisky del muerto aquí

Sinopsis

Dos de los más conocidos periodistas del corazón del panorama televisivo español aparecen brutalmente asesinados en extrañas circunstancias en Palma de Mallorca y Málaga, respectivamente.

Mario Candil, un reportero free lance especializado en tribunales y sucesos, es encargado de hacer un reportaje sobre los macabros crímenes  por Gente Magazine, la revista para la que colabora habitualmente.

Candil, un tipo completamente desencantado del periodismo, se enterará muy pronto de que el asesino no ha tenido suficiente con dos muertes. Por su parte, los investigadores policiales descubren, perplejos, que se enfrentan a un asesino en serie de periodistas del corazón y se toparán en sus pesquisas con una dificultad añadida: una lista casi interminable de sospechosos.

Mientras, el colectivo de periodistas del corazón se siente amenazado y los medios de comunicación para los que trabajan comienzan a presionar al Ministerio del Interior para que detenga al asesino lo más pronto posible.

Las gestiones de Candil le conducen al tempestuoso, competitivo y espurio mundo del periodismo del corazón, en donde prima la consecución de audiencia y contratos publicitarios a costa de cualquier principio moral o periodístico.

En una carrera desenfrenada en pos del asesino, el periodista descubre no sólo que siente una especial empatía con él, sino también su verdadera identidad y los motivos últimos que le han impulsado a cometer los crímenes.

El whisky del muerto entrelaza tres esferas distintas: por una parte, la vida del asesino; por otra, el trabajo del periodista para conocer sus motivaciones y dar con él y, por último, las gestiones de la Policía para detenerle, todo ello enmarcado en una sociedad que se tambalea ahíta de estupidez.

Mi pequeña explicación sobre la génesis de esta novela

 

Una tarde de marzo de 2007, no me preguntéis por qué, porque no suelo ver mucha televisión, estaba “zapeando” en busca de no sé qué, cuando el dedo imprudente me dejó en uno de esos programas del corazón de una de las cadenas generalistas del panorama nacional. Alguien hablaba por teléfono con esos ínclitos que se llaman a sí mismos periodistas. Los ínclitos “periodistas” estaban crucificando a quien fuera que estuviese al otro lado del teléfono. Pronto me di cuenta de que esa persona era una persona normal, con un oficio normal, con una vida normal, con unos problemas normales como todos tenemos en nuestra vida, alguien de vida anónima, como la de todos,  y que estaba siendo masacrado literalmente por la verborrea barata y contumaz de los populares “contertulios” de turno esa tarde. Todos ellos eran sobradamente conocidos por la audiencia. Recuerdo que apreté el botón de apagado de la tele con rabia, como si hubiese sido el gatillo de una pistola. Y me sorprendí a mí mismo mascullando con bastante rabia un si yo fuera este pobre, me cargaría a esa panda de capullos.  Dicho y hecho. Un año y medio después, aquí está  El whisky del muerto como prueba de mi crimen.

 

Segunda novela de la saga

El whisky del muerto continúa la saga que el periodista de sucesos Mario Candil inició en Las mariposas sobre la tumba. El argumento de El whisky del muerto tiene que ver con la denominada prensa del corazón, asesinatos y un final sorprendente. Este final sorprendente tiene mucho que ver con los conceptos éticos y morales del propio Candil a quien, cada vez que se va haciendo mayor, le atenazan más todos los fantasmas del nihilismo. Ese nihilismo podría muy bien ser confundido  por los moralistas de las iglesias cristianas y de la derecha más recalcitrante, que aún queda, con el relativismo moral que tanto denostan. Resulta curioso comprobar que las sociedades más conservadoras del mundo islámico, también coinciden en esa crítica de nuestro mundo lleno de dudas, pero como dice Candil al final de la novela, Ubi dubium ibi libertas, donde hay duda hay libertad.

Pero no debo equivocar al futuro lector. Candil sí es un hombre de principios, claro, aunque él no lo sepa. Es la ventaja que tengo yo sobre él. No todo iban a ser ventajas suyas sobre mí. Que se joda ;)

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“Las mariposas sobre la tumba”, para 2009

Wednesday, March 26th, 2008

La editorial que se ha puesto en contacto conmigo me dice que publicaría Las mariposas sobre la tumba para comienzos de 2009. Estos son los plazos normales. De todos modos aún estoy a la espera de formalizar la relación con ella. Hasta que no haya firma, no hay nada seguro.

Las editoriales cierran sus programaciones anuales con muchísima antelación. Ya les hablaré más adelante de qué editorial se trata. Es duro para un novelista tener que esperar tanto tiempo a que su primer niño vea la luz. Hasta ese momento, Las mariposas sobre la tumba, sigue siendo eso, mi niño. Pero estoy deseando que transcurra ese tiempo. Sólo cuando esté en sus manos, la novela será lo que debe ser y pertenecerá a todos ustedes, nunca más a mí. Porque en una novela hay tantas aventuras como lectores tenga. Tantos rincones, como lectores tenga. Se hará mayor y madura conforme ustedes, lectores, la alimenten. Será convertirá así,  lo hace cada novela, a imagen y semejanza de ustedes y dejará de ser mía.

El parto de una novela primeriza es largo. Comencé a concebir Las mariposas sobre la tumba en el verano de 2006. En marzo de 2007 ya la estaba acabando. Nueve meses, qué casualidad, de gestación creativa. Pero sólo casualidad. Desde ese momento en que comencé a teclear sus primeras páginas hasta comienzos de 2009, fecha de su publicación, habrán pasado casi tres años.

En la actualidad estoy acabando ya la segunda novela en la que el reportero de sucesos Mario Candil, el protagonista de la primera, anda inmerso en la elaboración de otro reportaje en el que investiga los asesinatos en serie de varias personas de una determinada corporación profesional. En esta segunda novela ya llevo un año de trabajo y aún no la he acabado, pero no le falta mucho. No debo adelantar más detalles aún. Estoy seguro de que esta segunda novela tendrá bastante aceptación por parte de ustedes.  Sólo decir que estoy entusiasmado también con este nuevo trabajo.

Hablar de los reportajes de Candil es hablar de sus investigaciones. Mario Candil investiga porque el hacer un reportaje se le queda corto. Siempre va más allá del reportaje,  como esa estúpida subdirectora de Gente Magazine le dice a Candil. Hoy en día,  ir más allá del reportaje, deja condenado al reportaje a la oscuridad del cajón del redactor jefe de cualquier medio. Pero Candil no va más allá de cada reportaje para publicarlo. Candil suele publicar en los reportajes tan sólo los tópicos de la noticia, que es lo único que se pemite en el periodismo hoy en día. Va más allá siguiendo una imperiosa necesidad personal muy íntima, una necesidad entre filosófica y bastante prosaica: sigue siendo un tipo curioso, pero no sabe aún cuanto tiempo aún podrá seguir siéndolo.  Candil hace reportajes porque tiene que ganarse la vida. E investiga porque aún mantiene la curiosodad por los porqués.  Pero Candil está cansado del periodismo. Lo ha amado hasta la saciedad, pero es un amor que agoniza. Y no ha sido él el responsable de esta agonía.

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Las mariposas sobre la tumba

Wednesday, March 5th, 2008

Génesis

Para escribir Las mariposas sobre la tumba me he basado en hechos reales acontecidos entre los años  1996 y 2006 en Irlanda y la costa levantina española. En principio no iba a ser más que un reportaje. Pero es un reportaje que, por distintos motivos, nunca llegué a hacer yo.   Dejé que lo hiciese por mí el periodista de sucesos Mario Candil en la novela.  Os puedo asegurar que Candil se documentó bastante mejor de lo que yo lo habría hecho. Al acabar, el muy traidor, se planteó también escribir la misma  novela.  Afortunadamente, cuando él decició empezar a escribirla yo la acababa de terminar. Que se fastidie; le llevaré siempre, como mínimo, un año de ventaja.

Durante la labor de documentación de esta novela, descubrí con excitación que parte de los personajes y de las situaciones representados habían ya aparecido en 2003 en una película del director norteamericano Joel Schumacher titulada Veronica Guerin. La auténtica Veronica Guerin es la Veronica Greany de Las mariposas sobre la tumba. Esto me llenó de un cierto orgullo. Si ya un director de cine de la categoría de Schumacher había decidido hacer una película con algunos de los personajes y situaciones que, a raiz de la aparición de dos cadáveres enterrados en una nave industrial de  Catral en 2006, habían inpirado en mí una novela, esto suponía que mi olfato a la hora de encontrar buenos argumentos para mis novelas debía ser también bastante bueno.  También he de decir que el argumento de mi novela no está inspirado para nada en la película descrita. El argumento de esa parte de la novela coincidente con la película, procede de cientos de páginas de información oficial extraída de los tribunales irlandedes, de los sumarios oficiales y originales en inglés, de toda la documentación judicial referente al caso   y de cientos y cientos de páginas de hemeroteca de, preferentemente, distintos periódicos irlandeses y británicos, sin despreciar lo publicado en periódicos españoles y franceses.

Con este dato ya estoy descubriendoles los nombres reales de muchos de los personajes que yo cambié en la novela por una cuestión de higiene judicial. Les aconsejo que compren y vean la película, no les va a decepcionar, antes o después de leer Las Mariposas sobre la tumba.

Sinopsis

Dos jóvenes españolas contemplan horrorizadas cómo unos hombres secuestran a sus novios irlandeses. Es  comienzos de 2004 y los hechos ocurren en Torrevieja (Alicante).
El hallazgo de los cadáveres de dos varones dos años más tarde en una tumba improvisada en un polígono industrial de la zona es el punto de partida de Las mariposas sobre la tumba, una novela basada en hechos reales  protagonizada por Mario Candil, un curtido periodista freelance que trabaja para el semanario Gente Magazine, de Madrid. En el transcurso de sus investigaciones para averiguar quién mató a los dos irlandeses, el periodista no sólo descubre que el autor intelectual es John Griffin, un conocido y peligroso mafioso irlandés juzgado por organizar en 1996 la muerte de la reputada periodista Verónica Greany, sino también una compleja trama de corrupción urbanística municipal. Las investigaciones de Candil le llevan a un trepidante viaje —desde la Costa Blanca hasta el mismo corazón de Marruecos pasando por la fría Dublín— en el que pone en peligro su propia vida, se enamora perdidamente de una de las protagonistas y ve con horror cómo una de sus fuentes es asesinada. “Si quieres que te diga la verdad, no creo que llegues a viejo. Si no te mata una bala te matará un infarto”, le dice uno de los personajes al periodista.  Sus gestiones desvelan asimismo que la red de Griffin, integrada mayoritariamente por ex combatientes de grupos paramilitares irlandeses, se extiende como una marea negra por las costas mediterráneas españolas, desde Alicante hasta Cádiz. Candil descubre, además, que en la zona viven con total impunidad mafiosos fichados por la Interpol que lavan el dinero del crimen en los negocios inmobiliarios y hosteleros con la connivencia de corporaciones municipales corruptas. El protagonista, un periodista escéptico, crítico, independiente e iconoclasta, como le define su ex compañera, desbroza un complejo entramado en el que  descubre el lado humano de los personajes, explicando los modos y vicios de comportamiento de los delincuentes, de los investigadores policiales, del reportero especializado en sucesos y de la prensa en general, en una  historia en la que conviven sentimientos encontrados y donde el odio, el amor y el sexo se entremezclan con el peligro.
Finalmente, Mario Candil se verá enfrentado en esta novela, de sorprendente desenlace, a un gran dilema: conocer toda la verdad a cambio de no publicarla. 

-En el fondo no somos más que un saco de mierda.
-¿Nosotros en concreto, Gary?
-No. La gente en general, Donald.
-A trabajar -dijo Donald asiendo una de las dos palas. Agary agarró la otra y empezó a echar tierra sobre los jóvenes muertos. Estaban seguros de que nunca encontrarían sus cuerpos.

Lectura gratuita de “Las mariposas sobre la tumba”

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